Es ella y sus movimientos toscos la quela hacen aparecer y desaparecer entre colores en cientos de teatros por todo el mundo. La belleza artística con un sólo gesto de las manos. Cualquier giro de cabeza explora una proeza si igual.
A las cinco de la tarde quedabamos con Paloma y sus compañeros, también con Gabriela, hija de la ya fallecida Maite León y fundadora de la compañía Psicoballet de Mayte León. Las caras a la llegada eran de aúténtica ternura jamás he visto artístas con tanta devoción. Con síndromes de down, parálisis parciales del cuerpo… todos con alguna discapacidad que no hace mella en su trabajo. Mientras Vanesa la realizadora y ótro de los grandes de la imagen, Galisteo, grababan luces y sombras, hablaba con alguno de ellos para intentar adivinar como sentían ellos, como lo experimentaban. Mi duda era si la experimentación artística se basa en un razonamiento de lo que ocurre o por el contrario es más simple y complicado a la vez, como para no razonar si quiera. Es decir, sería necesario que comprendieran lo que les sucedía para disfrutar o no. Como siempre y como ocurre con la belleza de lo no comprendido la respuesta era simple. Los sentidos no atienden a razones sino habría que buscar otro nombre para ellos. En el pasillos ya estaban algunos ataviados con las mallas negras de licra para el ensallo. ¿Quien era el extraño? Cuando te mira una persona son síndrome de down nunca sabes que puede estar pensando de ti pero sólo transcurren 30 segundos y empieza a sonreirte, compruébenlo es algo fascinante. Orgullosa la hermana de Gabriela e hija de que tiene una discapacidad física se acerca para contarme que es la hija de Maite, lo dice y se va, fantástico. La música en el Lope de Vega comienza a sonar y salen al ensayo. La belleza de la imperfección lo que tiene es que hipnotiza, clavado en el asiento admirando movimientos angostos, torpes y con una entropía sublime. Los brazos no hacían la parábola perfecta pero en eso radicaba la magnimidad. El artísta a punto de quebrarse cuando el roto eres tú hasta que te tocan el hombro y te llevaban para hacer la entrevista a la directora de festival.
Paloma es otra de aquellas personas que no necesitan decir muchas cosas para maravillarte. Ella o cualquiera de sus compañeros llegan más hayá que cualquier artísta puede llegar, la superación y el reto de todos hacen que cuando se te caigan los ojos para descubrir otro mundo, ellos aparezcan bailando.